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Turismo micológico en Extremadura – ¡Vive la Experiencia!

Por Marketing21 octubre, 2021
Turismo micológico Extremadura

Durante el otoño, el turismo micológico tiene un gran auge en Extremadura, las primeras y abundantes lluvias de esta época suelen dar lugar a las tan esperadas setas.

De un tiempo a esta parte, como todos podemos comprobar, cada vez se hacen esperar más, no obstante, al final, llegan.

Hoy hablamos del turismo micológico en Extremadura, otra forma de conocer esta maravillosa tierra.

Turismo micológico en Extremadura – ¡Disfruta de la mejor Experiencia!

Si eres un amante de las setas y está deseando perderte en el bosque con tu cesta, no puedes dejar de leer este post donde te desvelamos los mejores sitios donde hacer turismo micológico Extremadura.

Las zonas de setas en Extremadura son muchas, por lo que no te costará encontrar un espacio único en el que compartir una jornada de búsqueda de setas con tu familia, amigos o simplemente contigo mismo.

Además, el turismo micológico Cáceres y Badajoz se caracteriza porque ambos territorios contienen una gran variedad de tipos de setas.

Te recomendamos que, aunque seas un experto en micología, dispongas a mano de algún catálogo o guía que te ayude a identificar los especímenes que vayas encontrado antes de recogerlos.

No obstante, si decides hacer turismo micológico Extremadura, debes saber que las principales setas comestibles en esta región son:

  • Níscalos

El níscalo es una de las especies más fácil de identificar y distinguir en su entorno natural.

Cuando hablamos de níscalos o también conocidos como robellones, solemos referirnos a la especie concreta de Lactarius Deliciousus, la más extendida y consumida.

Es una seta que llama la atención por su color rojizo, el cual puede tender hacia más verdes o pardos, esto dependerá en función del suelo donde crecen.

El sombrero aparece marcado por círculos concéntricos de color crema o más pálido, que rodean un centro de tonalidad roja más oscura.

En cuanto al pie, generalmente corto, es estrecho y crece cilíndrico y hueco, del mismo color o ligeramente más claro, con algunas manchas. El sombrero puede alcanzar un diámetro de entre 4 y 15 cm, incluso superando ocasionalmente ese tamaño. Al principio es convexo, volviéndose plano en el centro, con una ligera depresión que puede terminar adquiriendo forma de embudo según la edad de la seta. Cuanto más joven, más enrollados hacia dentro están los bordes, que se van aplanando a medida que envejece.

La parte inferior del sombrero, el himenio, que es una de las partes clave para reconocer las setas comestibles, está formado por láminas finas, apretadas, estrechas y decurrentes, también anaranjadas. Tiene una carne firme y dura, compacta, algo quebradiza si se parte con las manos, y el color interno es de tonos naranjas o amarillos más pálidos.

  • Macrolepiota procera

Esta es una especie también muy común, que fructifica prácticamente en todos los hábitats, especialmente en claros de bosques, pastizales o bordes de caminos. Podemos encontrarlas individualmente o en grupos, en ocasiones muy numerosos.

Sombrero: Al principio, el sombrero tiene una forma muy característica, de rotación elíptica, oval, que evoluciona de cónico convexo a plano extendido. De gran tamaño, puede llegar a 30 cm. de diámetro en su madurez. Posee una cutícula fibrosa, de fondo blanco sucio y con escamas dispuestas radialmente, más numerosas y apretadas en el centro y de color marrón grisáceo. Tiene un mamelón del mismo color o un poco más oscuro que las escamas. Esta cutícula, se separa de la carne fácilmente. Su margen es festoneado, roto y fibroso.

Láminas: Libres, con lamélulas, de color blanco cremoso, anchas, blandas y apretadas. Sus aristas, flocosas o un poco aserradas, oscurecen muy levemente con la edad.

Pie: Cilíndrico, recto, hueco, muy largo, de 15 a 40 cm. de longitud y no muy grueso, de 1 a 1,5 cm. de diámetro. Es fibroso, hasta el anillo de textura y apariencia leonada, con líneas perimetrales zigzagueantes marrón grisáceas, posteriormente hasta el sombrero liso, de color crema. El anillo, también muy característico de la especie, es doble, de color blanco en su parte superior y crema en la inferior y se desliza sobre el pie. En su base tiene un bulbo muy evidente.

Carne: En el sombrero, blanquecina, algo elástica, delgada, con olor y sabor suave, a nuez, muy agradable. El pie es fibroso y poco consistente.

Es muy importante no confundir esta especie de setas con las lepiotas pequeñas y venenosas.

  • Boletus aereus

El Boletus aereus tiene floradas frecuentes desde finales de primavera hasta bien entrado el otoño.

Podemos encontrarlo desde el mes de mayo y de forma interrumpida, siempre que exista humedad suficiente, durante los meses de junio, julio, agosto, septiembre, octubre e incluso noviembre y primeros de diciembre en zonas de castañares y alcornocales, cuando el otoño es húmedo y algo caliente.

No suele ser una seta que aparezca escondida y de forma aislada, todo lo contrario, más bien le gusta la luz y es fácil encontrarla en terrenos despejados y en grupo.

Sus características son:

Sombrero: De gran tamaño, llegando fácilmente a los 20 y 25 centímetros de diámetro. De joven con forma hemisférica muy cerrada. Con la edad se va abriendo hasta hacerse convexo y con el borde regular. Cutícula adherente, seca, finamente aterciopelada en su juventud, de color marrón pardo oscuro o casi negro al principio. Poco a poco tiende a irse aclarando de forma general y más acentuada por zonas que llegan a quedar casi descoloridas. Tubos largos, finos, blancos que con la edad pasan después a amarillo claro y amarillo verdoso en la vejez. Poros en principio cerrados por una pruina blanca, luego se abren y aparecen pequeños y redondos.

Pie: De hasta 15 centímetros de alto, pero normalmente entre los 8 y 10 cm. Grueso, ovoide, ventrudo, sobre todo al principio, y al final de su vida frecuentemente engrosado en la base. De color ocre algo rojizo con retículo fino primero de color claro y luego más oscuro sobre fondo blanco.

Carne: Firme, compacta, prieta y firme que se ablanda con la edad. De color blanco durante toda su vida que no se altera con el contacto ni se oxida cambiando de color. Con una fina banda marrón bajo la cutícula. Olor y sabor débiles pero agradables.

Esporas: De color ocre amarillento pálido o pardo oliva en masa. Fusiformes, de 12 a 16 x 4 a 5 micras de tamaño.

  • Amanita caesarea

La Amanita caesarea adora los suelos silíceos y ácidos, y no le gustan las tierras con cal.

Crecen de forma aislada, pero también las podemos encontrar en grupos numerosos, en bosques de encinas o alcornoques, robles o castaños.

Este tipo de seta no es raro, no obstante, es difícil de encontrar. Por ello, si vamos a buscarla debemos fijarnos en claros soleados, preferentemente suelos con orientación al sur, suroeste.

Sus características son:

Sombrero: Su sombrero suele ser grande, de buen diámetro entre los 7 y 26 cm. en ejemplares en fase de desarrollado avanzado. su cutícula tiene un color anaranjado muy característico, y, con frecuencia, aparece decorado con restos de su volva. En cuanto a su textura, es carnoso, consistente y compacto. Con la edad tiende a volverse esponjoso. En sus inicios posee una forma globosa, que pasa a tomar forma convexa o casi plana en su madurez.

Cutícula: Su cutícula se separa fácilmente. Si lo hacemos podremos ver la carne que posee un tono amarillo anaranjado muy característico. Es lisa en su superficie, y con humedad adquiere viscosidad, así como brillo, principalmente en su etapa de desarrollo. Una característica de la amanita caesarea es u margen estriado, agudo, muy visible en sombreros adultos.

Si sigues los senderos de encinas, castaños, robles, alcornoques o pinares, este último en el caso de los níscalos, tendrás una jornada de éxito.

Láminas: Las láminas de la oronja también son muy especiales. Su color amarillento pálido se torna dorado en su madurez. Son numerosas, flocosas, libres y anchas.

Pie: El pie es cilíndrico, recto y robusto. Igual que las láminas es de un tono amarillento, al igual que el anillo. No es extraño que ejemplares adultos puedan llegar a tener pies carnosos de dimensiones grandes, entre 1 y 3 o 4 cm de diámetro y unos 22 cm de altura.

Anillo: El anillo es frágil, del mismo tono que el pie y las láminas, colgante, membranoso y estriado.

Volva: La volva es una característica fundamental de esta especie de amanita. Es amplia, blanca o con ligeras tonalidades grises y en forma de saco. En setas en desarrollo esta volva rodea por completo a la seta, en forma de huevo. Es muy común recolectar oronjas en este estado, aun sin desarrollar el pie ni el sombrero.

Así es que ya sabes, si estás dispuesto a vivir una jornada de turismo micológico Extremadura, estas son las principales variedades de setas que podrás encontrar.

Coge tu cesta y comienza tu trepidante viaje a través de senderos de encinas, castaños, robles, alcornoques o pinares a lo largo y ancho de toda Extremadura.

Te auguramos una jornada exitosa.

 

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