Procesos de elaboración

Aprende a deshidratar alimentos en casa

Por 10 febrero, 2021 Sin comentarios
deshidratar alimentos

¿Sabías que deshidratar alimentos es una de las técnicas más sencillas para conservar alimentos? ¿Quieres aprender a elaborar snacks saludables con los que calmar tu apetito entre horas a la vez que te cuidas? Deshidratar alimentos es una técnica de conservación de alimentos muy antigua basada en algo tan sencillo como eliminar o disminuir la cantidad de agua que tiene un alimento, y en en algunos casos es muy elevada, como sucede con la mayoría de las frutas y verduras. Precisamente la presencia del agua favorece la degradación del alimento, por lo que al eliminar dicho agua, estaremos reduciendo la posible acción microbiana que provoca la degradación del producto.

Una de las cosas que debemos tener claras antes de deshidratar alimentos, es que existen alimentos secos y alimentos deshidratados. La diferencia entre ambos está lógicamente en el contenido de agua, siendo en el caso de los alimentos secos inferior al 2,5% del peso total, y en el caso de los alimentos deshidratados, superior a dicha cifra.

Antes de proceder a la deshidratación, es fundamental lavar perfectamente el alimento, y desechar todo aquello que tenga un grado de maduración elevado. Igualmente deberemos retirar aquellos elementos no comestibles como pieles o tallos. Para el envasado se recomienda utilizar recipientes herméticos o bolsas especiales para ello, y almacenarlos en un lugar fresco y oscuro. Siguiendo estas pautas, el resultado será el deseado.

Ventajas de deshidratar alimentos

Deshidrata alimentos genera una serie de ventajas y beneficios que debemos conocer, y entre los que están los siguientes:

  • Se intensifican los sabores al estar más concentrados. Esto es especialmente interesante si queremos dar fruta a nuestros hijos, ya que pueden ser un sustitutivo perfecto para las golosinas.
  • Los alimentos conservan sus beneficios nutricionales.
  • Podemos conservar alimentos durante meses o incluso años. Hay que tener en cuenta que conservaciones más prolongadas requieren de un secado más intenso.
  • Podemos deshidratar alimentos de cualquier clase, no solo frutas. También carnes, verduras, comidas elaboradas, etc.
  • Nos permiten aprovechar esos excedentes de compra antes de que se echen a perder, y si tenemos un huerto, podemos disfrutar de los alimentos de temporada durante todo el año.
  • El espacio necesario para su almacenaje o transporte es mucho más reducido que en el caso de un alimento al natural.

Métodos más habituales en la deshidratación

  1. Secado al sol: Quizás el método más simple y artesanal. Consiste en dejar el producto al sol, de manera que los rayos solares se encargan de deshidratar el alimento. Tiene el inconveniente de que dependemos excesivamente del clima, y de que el alimento queda expuestos al polvo o a insectos.
  2. Secado en horno solar: Sencillo, pero más higiénico que el secado directo al sol. Y además no necesita ninguna energía más que la propia radiación solar.
  3. Secado en horno: Podemos utilizar el horno eléctrico o de gas de nuestra cocina para deshidratar alimentos. En este caso deberemos emplear temperaturas suaves, y dejar la puerta entreabierta, para que la humedad pueda salir.
  4. Deshidratadores eléctricos: La técnica más avanzada, para lo que necesitaremos uno de estos aparatos caseros que genera un flujo de aire seco y cálido, que va eliminando la humedad de los alimentos expuestos en una rejilla.

Como puedes ver, deshidratar alimentos no es nada complicado. Una técnica perfecta para conservar alimentos y cuidar de nuestra alimentación al mismo tiempo. Y recuerda que en nuestra tienda online encontrarás una exquisita selección de alimentos deshidratados. ¡No te la pierdas!